Para hablar de mí, o del PPD, hay que remontarse 22 años atrás, corría el fin de la dictadura de Pinochet, ya estaba instalado en la escena que habría un plebiscito y un itinerario constitucional y justamente el partido se llama por la democracia, porque buscó agrupar a todas las fuerzas antidictaduras de centro izquierda, de centro e incluso de derecha liberal, para unirse todos contra Pinochet. Y la verdad es que así lo hicimos, pensábamos ser el partido de todos, pero a poco andar se reconstituyeron los partidos tradicionales, se reconstituyó el Partido Comunista, el Partido Socialista, la democracia cristiana, la derecha. Y este partido quedó hecho de una conjunción de gente proveniente mayoritariamente de centro izquierda y de centro, pero sobre todo con líderes provenientes de los movimientos estudiantiles, entre ellos me cuento, de los movimientos de derechos humanos, del movimiento feminista, del movimiento ambientalista, y se constituyó entonces como un partido sin la mochila de la Unidad Popular que había conducido a Chile al golpe de estado y a la crisis política. Entonces es un partido muy volcado hacia el futuro, muy diverso, muy plural, que fue como la campanada previa a la generación de la concertación. Fíjate tú que el PPD tiene en su emblema tres colores: azul, amarillo y rojo, y a poco andar, la concertación se constituye con el arcoiris agregándole otros cuatro colores más.
En Chile existía el azul de la democracia cristiana, el rojo del socialismo, nosotros aportamos el multicolor, además le pusimos la alegría, el positivismo, el impulso hacia el futuro a una batalla que era muy melancólica, de regreso al pasado y obviamente para derrotar a la dictadura se necesitaba impulsar a Chile hacia delante, no hacia atrás.
Chile hasta el golpe de estado del 73 estuvo segmentado en tres tercios, bastante clásico, a la europea: izquierda, centro y derecha. La dictadura fue generando una nueva fisura que divide al país, estructura al país político en dos, demócratas y pro dictadura, y esa fisura continua hasta hoy día: los herederos de Pinochet y los que luchamos contra él, y eso hace que La Concertación represente una mayoría social y política muy amplia de la unidad de la centro izquierda social demócrata, donde está el Partido Socialista, el Partido Radical y un antiguo Partido Laico Republicano que hoy en día es muy pequeño y la democracia cristiana, que en Europa en muchos países está aliada con la derecha y aquí aparece aliada con la centro izquierda, por la trayectoria de 17 años de dictadura donde también fue perseguida y fue desarrollando un proyecto común que uno podría resumir en crecimiento económico y equidad social. Es el concepto básico diría yo unificante, cimentante de la unidad de La Concertación.
La derecha está constituida por un partido tradicional antes se llamaba Partido Nacional y ahora pasó a llamarse Renovación Nacional, partido más bien de fundamento agrario, el poder de la derecha estaba en el campo en los años 20 en adelante y un partido nuevo que nace de la Universidad Católica, más bien Opus Dei, que se llama Unión Demócrata Independiente y que penetra muy fuerte, gracias a la dictadura, en los sectores populares, porque les regalan las alcaldías, las sindicaturas, en las principales ciudades del país, entonces son una generación joven en los 70, hoy día ya no tan joven, y que es el partido que se reclama más de la herencia de Pinochet, aunque hoy día la verdad es que la derecha entera reconoce a Pinochet como su referente.
Bueno ninguna calle lleva su nombre, ahora hay un pinochetismo muy minoritario, de gente que se refiere a Pinochet como el salvador de Chile sin siquiera admitir lo que esa salvación representó en materia de muertes, en materia de políticas económicas, de política social. Queda mucho más entre quienes pensamos que la unidad política y social más amplia es indispensable para evitar que minorías se apoderen del poder y se lleven la democracia para la casa.
Nosotros logramos cumplir ya 20 años en el poder, es la coalición más longeva de la historia de Chile, yo no sé si hay referentes mundiales donde la misma coalición gobierne cuatro períodos consecutivos, en elecciones democráticas, estoy hablando. Hay presidentes más longevos, pero sin elección. Aquí estamos hablando de elecciones competitivas. Fue primero Patricio Aylwin, demócrata cristiano, después Eduardo Frei, demócrata cristiano, Ricardo Lagos, fundador del PPD, y Michelle Bachelet, militante socialista. Hoy día perdimos con un candidato demócrata cristiano, que fue presidente, Eduardo Frei, que representaba el anhelo de continuar desarrollando este trabajo en torno a estos dos principios de desarrollo económico y equidad social. La pregunta que yo me hago es, cuántos períodos gobernará la derecha…Queda claro que 20 años no, yo creo que sólo cuatro.
Para Tejemedios
Pepe Auth Stewart
Sociólogo y Diputado